Dakar
Se quebró, pero igual correrá el Dakar

El Dakar suele aportar historias por demás llamativas. Los que llegan con la mejor preparación, en busca de resultados deportivos, y los que salen a encarar la aventura. Y en ese afán de aprobar objetivos, los inconvenientes son parte de esta particular carrera. Durante la aventura, pero también en la previa.
Es el caso del cordobés Pablo Pascual, uno de los históricos pilotos de motos de la Argentina, que desde 2010 tiene asistencia perfecta en la carrera más difícil del mundo. Esta vez, el cordobés, en uno de los entrenamientos previos al Dakar, fue con sus hijos a entrenarse con las motos, y mientras ordenaba a ellos que no saltaran allí porque la tierra estaba suelta, él se olvido de sus instrucciones, saltó, se cayó, la moto le pegó y se quebró el hombro izquierdo.
“Vamos dos veces por semana a entrenar con mis hijos. Les dije que no saltaran porque la tierra estaba floja, pero a la segunda vuelta me olvidé y salté. En el aire me di cuenta de lo que estaba haciendo y caí en un montículo de tierra suelta. La moto se me cayó encima y me quebré el hombro”, explicó Pascual, que correrá con la misma KTM del año pasado.
“Me fui manejando la camioneta hasta mi casa. Me dolía bastante y finalmente me revisaron y me operaron. Me colocaron una placa con 6 tornillos. Pero de todas formas no paré. Seguí entrenándome. Al otro día después de la intervención quirúrgica ya estaba en el gimnasio y a los 15 días otra vez con la moto”, comentó el piloto, que ya representó a una empresa china en un Dakar y que en mayo correrá una carrera de 14 días en Asia, con miras al Dakar 2019.
“Este año somos locales. Estamos muy contentos. El incentivo será largar en Lima y llegar a Córdoba. Y también la suerte, que siempre juega un papel preponderante”.